Perles de la negació

PER SITUAR-NOS

1939. La negació de la llengua

“–¿Cuál es la tierra de España?

–La tierra de España es la mayor parte de la Península Ibérica, colocada providencialmente por Dios en el centro del mundo.

[…]

–¿Se habla en España otras lenguas más que la lengua castellana?

–Puede decirse que en España se habla sólo la lengua castellana, pues aparte de ésta tan sólo se habla el vascuence, que, como lengua única sólo se emplea en algunos caseríos vascos y quedó reducido a funciones de dialecto por su pobreza lingüística y filológica.

–¿Y cuáles son los dialectos principales que se hablan en España?

–Los dialectos principales que se hablan en España son cuatro: el catalán, el valenciano, el mallorquín y el gallego.”

Catecismo patriótico español, de Albino González Menéndez-Reigada. Barcelona: Península, 2003. (reproducció de la 3a. edició, Salamanca 1939). Próleg d’Hilari Raguer

Per si n’hi havia algun dubte! La negació del fet que el català és una llengua en l’educació de l’Espanya franquista. Aquest llibre va ser imposat com a llibre de text obligatori a totes les escoles de l’Estat espanyol per una ordre ministerial de l’1 de març de 1939. Com es podrà mai dir que hi ha hagut persecució contra una llengua que… ni tan sols existeix?

EL NEGACIONISME, PRÒPIAMENT (1900-1978)

1902. Ramón Menéndez Pidal

“No veo por qué se han de alarmar los catalanistas. El Estado no es enemigo del habla catalana.”

“El catalán y los catalanistas”, article publicat a El Imparcial el 15-12-1902 (citat per Francesc Ferrer i Gironès a “La llengua catalana i els intel·lectuals espanyols”, Serra d’Or, 316 i 317, gener i febrer de 1986)

Ramón Menéndez Pidal (La Corunya 1869-Madrid 1968). Filòleg i historiador. Fundador de la “Revista de Filologia Española” (1914), acadèmic i més endavant director (1947-1968) de la Real Academia Española. Director de la Historia de España d’Espasa Calpe, iniciada l’any 1947.

1923. Salvador de Madariaga

“¿Qué entiende Cataluña por opresión? ¿Quién la oprime? ¿Un Estado extraño y antagónico? ¿O, como en las demás provincias españolas, un sistema de oligarquías ‘locales’ actuando a través del Estado central? Porque el problema de la lengua, con su absurdo acumulamiento de perjuicios, es cosa aparte y única. Dígase: ‘Se nos coarta el uso de la lengua catalana’, no se nos diga: ‘Se nos oprime’.”

El Sol, 1-2-1923

Salvador de Madariaga (La Corunya 1886-Locarno 1978). Polític i assagista. Durant la Segona República espanyola fou ministre d’Instrucció Pública (1931-1934) i de Justícia (1934).

1932. Miguel de Unamuno

“[…] El hablar de nacionalidades oprimidas –perdonarme la fuerza, la dureza de la expresión– es sencillamente una mentecatada; no ha habido nunca semejante opresión, y lo demás es envenenar la historia y falsearla.”

I continua:

“Hay que partir, naturalmente, de que la enseñanza, el conocimiento del castellano, es hoy, en Cataluña y para los catalanes, obligatorio, no porque se les haya impuesto, sino porque lo han aceptado voluntariamente y cordialmente, de buena voluntad.”

Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, núm. 210, 2-VIII-1932, pàg. 7.537

Miguel de Unamuno (Bilbao 1864-Salamanca 1936). Escriptor i filòsof. Hom el considera el cap de la Generació del 98. Fou rector de la Universitat de Salamanca.

Recordem que quan Unamuno deia això ja feia set anys que la Mancomunitat de Catalunya havia estat suprimida per la Dictatura de Primo de Rivera (1923-1930), la qual, a més, va perseguir ben explícitament i directa l’ús de la llengua catalana. Unamuno, com Madariaga nou anys abans, desvincula la manca del més mínim reconeixement polític de Catalunya de la persecució de la llengua catalana; i arriba a negar de pla la imposició del castellà.

1965. Julián Marías

“Las presiones que al Estado de los Austrias o de los Borbones han ejercido sobre España en general y sobre Cataluña en particular durante los siglos XVI al XVIII no han sido lingüísticas. Ni importaba el uso de una u otra lengua, ni se cohibía, ni el Estado tenía medios ni voluntad de ejercer actividades que tuvieran relación con las publicaciones, ni con la enseñanza de la lengua.”

Consideración de Cataluña. Barcelona: Aymà, SA, 1965

Julián Marías. Neix a Valladolid l’any 1914. Filòsof i membre de la Real Academia Española. Rebé el premi Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (1996).

1967. Maximiano García Venero

“Nadie les impidió que hablaran en catalán. Al principio se recataron para hacerlo, mas en brevísimo plazo utilizaron, en público y sonoramente, su lengua vernácula. Algún observador –que por cierto estimaba, y mucho, a la lengua de Cataluña– expuso que hubiera sido preferible que utilizasen la lengua nacional española, al menos por cortesía. En oficinas y centros, por doquiera se hallasen dos catalanes, se utilizó libremente, la lengua regional […].”

Historia del nacionalismo catalán, II. Madrid: Editora nacional. Pàg. 463

Maximiano García Venero, falangista, és l’autor de l’expressió rojo-separatista. A més, amb el pseudònim de Tresgallo de Souza, es va distingir per la seua campanya contra Catalunya i la llengua catalana durant la Guerra Civil espanyola. Això no va ser cap inconvenient per negar –l’any 1967, quan la repressió encara no havia cessat–, la persecució del català que hi va haver durant la dictadura.

1977. Claudio Sánchez Albornoz

“Castilla no ha impuesto su lengua –la lengua de la España central–. El castellano ha triunfado por la superioridad de sus grandes escritores frente a los escritores de las otras regiones.”

El drama de la formación de España y los españoles: otra nueva aventura polémica. Barcelona: EDHASA, 1977. Pàg. 115

Claudio Sánchez Albornoz (1893-1984). Historiador i polític madrileny. Membre d’Acció Republicana. Durant la Segona República espanyola fou president de la comissió d’instrucció pública (1931-1933), ministre d’Estat (1933) i president de la República a l’exili (1959-1970).

Segons ell, els escriptors en llengua castellana són més bons…, i això ho explica tot.

EL NEGACIONISME EN DEMOCRÀCIA (1978-2004)

1982. Antonio Domínguez Ortiz

Després de reconèixer que la pedra de toc de l’assimilisme castellà és “la cuestión del lenguaje”, aquest autor afirma: “Pero nunca se dictó una prohibición contra las lenguas no castellanas”.

(Apud “La llengua catalana i els intel·lectuals espanyols”, de Francesc Ferrer Gironès, Serra d’Or, 316 i 317, gener i febrer de 1986, que cita el llibre d’Antonio Domínguez Ortiz Sociedad y Estado en el siglo XVIII español. Barcelona: Editorial Ariel, 1981. Pàg. 247.)

Antonio Domínguez Ortiz. Historiador espanyol nascut a Sevilla l’any 1909. Especialitzat en el Setcents. Rebé el premi Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (1982). Continua, ja en temps de democràcia, la tradició negacionista de la historiografia espanyola.

1984. Gregorio Salvador

“Recuerdo que lengua propia de un territorio es la que tiene grupo lingüístico materno natural y no accidental en ese territorio, y negarle esa condición al español o castellano en cualquiera de los ámbitos autonómicos es sencillamente un atropello discriminatorio y una muestra del tan denunciado divorcio –ahora de signo contrario pero tan extremado como en otros tiempos– entre la llamada España real y la España oficial. Por otra parte y saliendo al paso de posibles réplicas, digamos que el hecho de que la mitad de la población de Cataluña hable castellano como lengua materna no es resultado de una invasión a mano armada sino de una inmigración de mano de obra. Y que si ocurre otro tanto en Galicia o en el área valenciana de lengua vernácula es porque los antepasados o progenitores de esa parte de la población adoptaron libremente la lengua que creyeron de mayor utilidad”.

“Lenguas de España, autonomías y fronteras lingüísticas” (15-3-1984), dins de Lengua española y lenguas de España. Barcelona: Editorial Ariel, 2a. edició, 1988. Pàg. 109

Gregorio Salvador és membre de la Real Academia Española, especialitzat en dialectologia. S’ha destacat per les seves acèrrimes crítiques de les polítiques de normalització lingüística del català.

1992. Fernando González Ollé

“Así como la exclusividad de la lengua española es una cuestión de hecho, sin una normativa básica, la prohibición o limitación de las otras lenguas nacionales tampoco responde a medidas generales. Ciertamente su uso queda relegado en los ámbitos urbanos de la inmediata postguerra [l’autor es refereix a la Guerra Civil 1936-1939] al espacio familiar y círculos amistosos, tanto por cautela ante la lengua mayoritaria como en virtud de disposiciones emanadas por lo común de las administraciones locales, atribuibles en muchos casos a la voluntad de una sola persona”.

“El largo camino hacia la oficialidad del español en España” (1992), dins de La lengua española hoy (M. Seco i G. Salvador, coordinadors). Madrid: Fundación Juan March, 1995. Pàg. 55

Fernando González Ollé. Catedràtic d’Historia de la Lengua española a la Universitat de Navarra. Ha impartit docència en altres universitats europees. Ha estat guardonat amb el premi Menéndez Pelayo. És membre de la Real Academia Española.

1993. El diari ABC

“Igual que Franco, pero al revés: la persecución del castellano en Cataluña.”

Portada (amb una foto a tota pàgina del president Pujol) i editorial del diari ABC (12-9-93)

1995-2003: els màxims dirigents del PP: José M. Aznar, Josep Piqué, J. Fernández Díaz

(1995-1996) José María Aznar

“El líder del PP califica de ‘experimento coactivo’ la política lingüística catalana y llama a ‘salvaguardar el idioma común’.

José María Aznar prometió ayer ‘garantizar la primacía constitucional’ del castellano ‘en todo el territorio nacional’.

[…] ‘La fuerza de intervención rápida más importante que tenemos los españoles es nuestra cultura, y dentro de ella, nuestra lengua’”.

“Aznar promete garantizar la primacía del castellano”, El Periódico (29-7-95)

I continua Aznar:

“Me gustaría lo que desgraciadamente no ocurre ahora, que un niño español cuando salga de la escuela conozca lo que es la historia de España, sepa amarla y defenderla; y que no estemos en una actitud a veces vergonzante.”

“Aznar arremete contra la política educativa de la Generalitat”, El Periódico de las Elecciones (27/2/1996)

Si els nens coneixen la història d’Espanya, per a què els cal, la de Catalunya?

(2003) Josep Piqué (president del Partit Popular a Catalunya) i Jordi Fernández Díaz (membre destacat del mateix partit)

(Piqué) “El castellà rep a les escoles públiques catalanes el mateix tractament que el català rebia a les escoles franquistes.”

(Fernández) “El PP no és cap partit persecutor de la llengua i la cultura catalanes” (declaracions a Catalunya Ràdio).

Recollit per Sebastià Alzamora (Avui, 17 d’octubre de 2003)

2000-2004. Juan Ramón Lodares

1) “Entre otros muchos, hay dos motivos sobresalientes que explican la introducción del español en la Cataluña moderna. El primero tiene que ver claramente con ese involucramiento en las empresas de política exterior. Lo contaré a grandes rasgos: la Nueva Planta de Felipe V no fue tan lesiva para los catalanes –algunos la consideraban caída del cielo– porque al ligarlos a una monarquía menos foral que la anterior, abrió a gente tan industriosa unas puertas que los Austrias no les habían franqueado del todo: el comercio con América. Sin él no se entiende la Catalunya moderna.”

El paraíso políglota. Madrid: Santillana : Taurus, 2000. Pàg. 78

2) “[…] a los principales de Catalunya les interesaba el español, sobre todo si eran de ciudad; otra, el español también estaba echando raíces, que al cronista le parecían abusivas, donde antes se oía catalán. (…) En todo no medió ninguna ley de lenguas. Mandaron las circunstancias. Es verdad que un grupito de notables de los años de Carlos I no son la masa de catalanohablantes. Pero habitualmente es el grupo que más se oye, el que más escribe, el que más lee y el que puede dar o quitar prestigio a una lengua”.

Juan Ramón Lodares (2000): El paraíso políglota. Pàg. 167

3) “Si me preguntaran si el idioma español se impuso en España diría: ‘Efectivamente’. Si bien, menos que la peseta. Si me preguntaran si fue por obra de la ley o la fuerza, diría que no tanto. No han faltado leyes, per la fuerza del Estado ha sido limitada. Desde mediados del siglo XVI, cuatro de cada cinco españoles ya se entendían en castellano espontáneamente. El otro lo aprendió, mas bien por necesidad o interés. Juzguen el éxito de la imposición: en 1900 el 64 % de la población era analfabeta.”

“El peso de la tradición”, El País, 20-05-2003

4) “En España, la lengua común creció en la época moderna, fundamentalmente, porque el avance de las comunicaciones, la industria, la liquidación de aduanas interiores y la liberalización del comercio entre las regiones y con América la hicieron imprescindible […]. Pero no en vano, la industria y el comercio catalanes estaban interesadísimos en la unidad de mercado que garantizaba el español.”

“Español, SA”, El País, 19-07-2004

2001. Joan Carles I de Borbó

“Nunca fue la nuestra lengua de imposición sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano: fueron los pueblos más diversos quienes hicieron suyo por voluntad libérrima el idioma de Cervantes.”

Discurs de lliurament dels premis Cervantes, 23 d’abril de 2001

Joan Carles I de Borbó és el rei d’Espanya i el cap de l’Estat. Remarquem que amb l’expressió “la nuestra” el rei de tots els espanyols es refereix només a la llengua castellana; vet aquí una actitud reial realment diferent –pitjor– de, per exemple, la del rei dels belgues.

2001. Pilar del Castillo

“Habría que ver cuándo se ha prohibido hablar una lengua en España y con qué intensidad.”

El País, suplement dominical (6-5-2001)

Pilar del Castillo, quan, referint-se al franquisme, va fer aquestes declaracions en suport de les paraules del rei ja esmentades, era ministra de Cultura del Govern Espanyol. Posteriorment, la ministra va reconèixer que hi havia hagut una persecució del català que era ben present en la memòria de molta gent.

2002-2004. Cocidito madrileño

“El nacionalismo español no existe. El nacionalismo es excluyente, particular, aldeano. España es abierta y lo español lo abraza todo, no patea a los demás.”

D’una tertúlia emesa en una important cadena radiofònica espanyola.(recollit a Cocidito madrileño, Ed. FOCA, 2003)

Amb les declaracions del cap de l’Estat i aquest extracte de les tertúlies que quotidianament es poden sentir a Espanya hem tancat el cercle: l’any 1939 la llengua catalana ni existia (Catecismo patriótico español); i ara, el que no existeix és el nacionalisme espanyol! Entremig, i abans, no hi ha hagut una persecució política del català. Ho devem haver somniat. I si de cas va arribar a passar alguna cosa, s’hauria de veure “quan” i “amb quina intensitat”…

Fins aquí hem vist una mostra del discurs que hem anomenat negacionista, és a dir, del discurs que nega o minimitza el procés polític d’imposició del castellà i de persecució del català. Són testimonis qualificats per raó de la rellevància intel·lectual o institucional dels autors citats. A continuació us facilitem la bibliografia de referència que documenta la realitat sobre els fets que aquestes persones neguen o minimitzen.

Bibliografia sobre el negacionisme i la situació històrica de la llengua catalana

Ainaud de Lasarte, Josep M. El llibre negre de Catalunya. De Felip V a l’ABC. Barcelona: Edicions La Campana, 1995 (2a edició)

Alexandre, Víctor. Despullant Espanya. Barcelona: Editorial Proa, 2001

Benet, Josep. Catalunya sota el règim franquista. Informe sobre la persecució de la llengua i la cultura de Catalunya pel règim del general Franco. París: Edicions Catalanes de París, 1973

Benet, Josep. L’intent franquista de genocidi cultural contra Catalunya. Barcelona: Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1995 (Aquest llibre és una nova edició revisada i augmentada de l’anterior.)

Calafat, Rosa. Sabotatge a la llengua catalana. Palma de Mallorca: Lleonard Muntaner ed., 1999.

Canals, Enric; Perelló, Ramon. Sota control (activitats contra el règim). Barcelona: Planeta, 1996.

Ferrer i Gironés, Francesc. La persecució política de la llengua catalana (Història de les mesures preses contra el seu ús des de la Nova Planta fins avui). 1a edició. Barcelona: Edicions 62, 1985.

Ferrer i Gironès, Francesc: “La llengua catalana i els intel·lectuals espanyols”, a Serra d’Or, 316 i 317, gener i febrer de 1986

Ferrer i Gironés, Francesc. Catalanofòbia. El pensament anticatalà a través de la història. Barcelona: Edicions 62, 2000

Gallofré i Virgili, Maria Josepa. L’edició catalana i la censura franquista (1939-1951). Barcelona: Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1991

Guia, Josep. València, 750 anys de nació catalana. València: Eliseu Climent, 1988

Huguet, Josep. Cornuts i pagar el beure. Barcelona: Columna, 1999

Medina, Jaume. L’anticatalanisme del diari ABC (1916-1936). Barcelona: Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1995

Rafanell, August. La llengua silenciada. Barcelona: Empúries, 1999

Solé i Sabaté, Josep; Maria Villarroya, Joan. El catalán, una lengua asediada. Barcelona: Columna, 1995

Solé i Sabaté, Josep; Maria Villarroya, Joan. Cronologia de la repressió de la llengua i la cultura catalanes (1936-1975). Barcelona: Curial, 1993

Marina Solís
Membre del cercle XXI

1978-2005: continua la persecució política de la llengua catalana

El 23 d’abril de 2001 el rei Joan Carles I va declarar, en un discurs pronunciat en el curs d’un acte cultural, que “Nunca fue la nuestra [amb aquesta expressió el rei de tots els espanyols es referia només a la llengua castellana, mostrant així una actitud lingüística molt diferent, per exemple, de la del rei dels belgues] lengua de imposición sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano: fueron los pueblos más diversos quienes hicieron suyo por voluntat libérrima el idioma de Cervantes”. La llavors ministra d’Educació i Cultura, Pilar del Castillo, i altres altes autoritats espanyoles van donar suport a l’afirmació del rei. La ministra va manifestar que a Catalunya s’havia parlat català durant tot el franquisme, i que si no hagués estat així la llengua no hauria sobreviscut. Posteriorment la ministra rectifica i reconeix una persecució contra la llengua catalana perfectament present en la memòria de molta gent. El discurs del rei és una conseqüència de l’assumpció per part de l’anterior govern espanyol i d’amplis sectors d’intel·lectuals espanyols de les tesis que pretenen negar la persecució soferta per la llengua catalana.

Ens trobem davant d’una mostra de negacionisme al màxim nivell institucional de l’Estat. L’afirmació del rei que “mai” el castellà no ha estat “una llengua d’imposició” és evidentment falsa pel que fa al període anterior a la Constitució espanyola de 1978 (CE). Però també ho és si mirem al present o al passat recent. N’hi ha prou de llegir l’article 3 de l’actual CE, que afirma que tots els espanyols han de conèixer el castellà; no declara pas el mateix per a “les altres” llengües espanyoles. Diguem-ho ras i curt: el tracte que reben les diverses llengües de l’Estat a la CE de 1978 és escandalosament desigualitari, fins al punt que només una de sola, el castellà, és oficial d’aquest Estat, mentre que “les altres” són excloses de l’oficialitat. I, a recer d’aquest tracte desigualitari, la persecució política del català encara continua en diversos àmbits.[1]

La situació actual

Les polítiques de recuperació de la llengua catalana, basca i gallega[2] en el període democràtic han suposat en general un fre al procés de substitució i genocidi lingüístics a Espanya, al mateix temps que un augment de l’ús de les llengües diferents del castellà als sectors d’on s’havien proscrit en els últims segles. És a causa de la persecució llarga i intensa contra aquestes llengües que la seva situació al principi del període democràtic a Espanya era molt precària. Ja dins d’aquest període, l’actitud de les institucions públiques, estatals o territorials, vers la recuperació de les llengües espanyoles diferents del castellà ha estat certament desigual. Tot i el reconeixement formal de drets lingüístics, i l’obligatorietat de les administracions de fer-los respectar i de fomentar la recuperació de la llengua, el dret a usar el català encara actualment és, en determinats àmbits, sistemàticament conculcat, talment com si només hi fos oficial el castellà. Això ha comportat l’absència quasi absoluta d’ús del català al País Valencià i a les Illes Balears en àmbits on a Catalunya s’han aplicat esforços considerables perquè el català hi pugui tenir una certa presència: ens referim a àmbits com ara l’Administració de Justícia, les escriptures públiques, els registres dependents de l’Estat, les oficines de l’Administració de l’Estat i, en general, en el món empresarial i laboral, on la presència aclaparadora del castellà hi manté un ambient més o menys anàleg a l’existent quan el català no era oficial i el seu ús públic era prohibit[3].

El cas del català a França es coneix bé i només ens dóna indicis d’esperança l’observació de l’heroisme dels que lluiten per la supervivència de les llengües de França. L’Estat francès, per esmentar un exemple de dret pròxim comparat, no deixa de sorprendre’ns amb mesures coercitives contra les llengües franceses diferents del francès, les quals mesures han fet gairebé desaparèixer aquestes llengües. No sabem si la Llei 665, de 4 d’agost de 1994 (JORF 5 1994), relativa a l’ús de la llengua francesa[4], ha servit per a aturar la penetració de l’anglès com la llengua de comunicació internacional també a França, tal com se’ls va dir als defensors de les agonitzants llengües franceses minoritàries quan mostraven llur temor que aquesta Llei constituís un altre atac contra aquestes llengües. El que sí que sabem és que la Llei ha estat repetides vegades emprada en oposició amb les llengües de l’estat francès diferents de l’oficial. Un cas que mostra fins a quin punt els atacs a aquestes llengües poden comportar imposicions en decisions personals que afecten la intimitat és el de la sentència del Tribunal d’Apel·lació de Montpeller del 26 de novembre de 2001 que denega un simple accent sobre la lletra i del nom Martí que uns pares nordcatalans intentaven de donar a llur fill.

Als territoris hispànics, les pressions polítiques sobre la llengua catalana s’han succeït des del segle XV, amb l’aplicació de mesures repressives d’especial duresa des del segle XVIII fins a l’última dictadura. Com és sabut, aquest llarg període històric de repressió va posar en perill l’existència del català, el basc i el gallec com a llengües vives i les va mantenir apartades de nombrosos àmbits d’ús. En aquest treball no pertoca d’analitzar l’interessant procés de recuperació de les llengües diferents del castellà dut a terme per les institucions, amb els progressos assolits i els grans esforços esmerçats, especialment a Catalunya i al País Basc. No hi ha dubte que l’autonomia política i el caràcter oficial de les llengües diferents del castellà, avui en vigor, han comportat una reconducció de la situació que hem viscut al llarg de quasi 300 anys. No obstant això, el català, com les altres llengües diferents del castellà, continua rebent atacs de les institucions estatals contra el caràcter de llengua oficials en el seu territori. Després de la promulgació de la CE de 1978[5] aquestes agressions legals i efectives provenen de tots tres poders de l’Estat.

-Poder legislatiu: es continuen aprovant lleis que imposen el castellà. La Llei del medicament[6] imposa la redacció dels prospectes en castellà; la Llei de marques obliga a dipositar la marca en castellà; la Llei orgànica del Poder Judicial perpetua la preferència del castellà en l’Administració de la Justícia; la legislació de les televisions privades, la de les televisions via satèl·lit, etc. no garanteixen la presència adequada dels quatre idiomes de l’estat. El Reglament del Senat espanyol de 3 de maig de 1994[7] preveu un ús escassíssim i excepcional de les llengües diferents del castellà. El Reglament del Congrés dels Diputats no fa cap referència lingüística. L’entrada en vigor de la Carta europea de les llengües regionals o minoritàries a l’Estat espanyol[8] hauria hagut de donar lloc a una reinterpretació de l’article 3 CE d’acord amb la incorporació d’aquest conveni del Consell d’Europa a l’ordenament jurídic espanyol. Aquesta interpretació no hauria d’haver estat altra que donar la possibilitat als representants dels ciutadans espanyols i als mateixos ciutadans d’usar qualsevol de les llengües espanyoles, i de proveir les mesures necessàries per a garantir-ho. Ben al contrari, recentment el president socialista del Congrés espanyol, Manuel Marín, ha deixat clara la seva interpretació restrictiva del silenci del reglament del Congrés en matèria lingüística i del mateix article 3 CE. Davant de l’ús del català per part d’un diputat, el president Marín ha invocat la Constitució per obligar-lo a parlar en castellà. El mateix president del Parlament Europeu, el socialista català Josep Borrell, ha qualificat de “ridícul” [9] el fet de parlar en català al Congrés. El text de l’article 3 de la Constitució, si bé obliga a conèixer el castellà, no obliga a usar-lo. Del fet que el castellà sigui la llengua oficial de l’Estat no se’n pot desprendre una prohibició d’usar, en una Cambra de representants de tots els ciutadans, les llengües oficials dels territoris on han estat votats.

-Poder executiu: més de 100 decrets imposen el castellà en l’etiquetatge d’una pluralitat de productes (inclosos els preservatius, per posar un exemple). Aquesta quantitat de disposicions que imposen el castellà no té precedents en la història. Hi ha d’altres 150 disposicions aproximadament que imposen l’ús de l’espanyol i que es poden considerar aplicables als territoris on la llengua catalana és oficial[10]. Altres actuacions del poder executiu que podem considerar contràries a l’oficialitat de les llengües diferents del castellà són la ignorància d’aquestes llengües en la política de projecció exterior i la impugnació de lleis i decrets de les institucions dels territoris autònoms que protegeixen l’ús de la llengua territorial respectiva. Un exemple de persistència és l’actitud dels advocats de l’Estat i de llurs superiors al País Basc, on han estat impugnant sistemàticament durant alguns anys convocatòries de places de funcionaris en què s’exigeix el coneixement de l’èuscar. Un altre exemple és l’actitud dels fiscals en els processos judicials provocats per les persones contràries a la normalització lingüística als Països Catalans, ja que normalment han intervingut en els procediments prenent posició a favor dels qui ataquen les llengües diferents del castellà. També n’és un exemple l’ús exclusiu del castellà en molts webs de les institucions generals de l’Estat, o bé l’atac a la unitat de la llengua catalana que comporta l’ús, en altres webs institucionals, del valencià al costat del basc, del gallec i del català, amb el consegüent incompliment de la Carta europea de les llengües regionals i minoritàries.

L’Administració de l’Estat als territoris amb una llengua pròpia diferent del castellà no respecta el caràcter oficial d’aquesta llengua i en general no utilitza més que el castellà. Malgrat que els ciutadans tenen formalment el dret de comunicar-se amb l’Administració de l’Estat en la llengua de la seva elecció, mai no s’ha exigit el coneixement previ de la llengua diferent del castellà als funcionaris estatals enviats en aquests territoris, llevat dels destinats a l’Administració Local anomenats d’habilitació estatal (secretaria, intervenció i tresoreria). Això significa una constant infracció dels drets lingüístics, la perpetuació de la situació que provoca aquestes infraccions i, per tant, la certesa que l’incompliment de la Llei continuarà en el futur[11].

–Poder judicial: l’Administració de Justícia és una competència de l’Estat pel que fa a la regulació de la selecció i del procediment de provisió de places, com també pel que fa al procediment judicial. Els governs autònoms tenen possibilitats molt limitades d’exercir funcions en aquest terreny: retolació de les oficines, selecció d’interins, etc. L’Estat no exigeix, doncs, el coneixement de les llengües diferents del castellà al personal. Només des de fa alguns anys, i després de molta resistència, l’acreditació del coneixement de les llengües pròpies del lloc de destinació és valorada com a mèrit per a l’obtenció de la plaça. La presència de les llengües oficials diferents del castellà a l’Administració de Justícia es fa difícil a causa dels retards, de l’actitud d’una part del personal contra els ciutadans que s’expressen en aquestes llengües oficials, etc. L’ús del català a les oficines judicials de Catalunya és baixíssim; al País Valencià i les Illes Balears és simbòlic.

Hi ha encara algunes categories de funcionaris de l’Administració de Justícia que no tenen cap avantatge pel fet de conèixer la llengua de destinació. Lluny de generalitzar aquest avantatge, el Govern espanyol el va suprimir, per exemple, en l’únic cas dels fiscals en què estava previst. El Reial decret 2397/1998, del 6 de novembre, l’havia previst com un mèrit que facilitava la destinació als territoris amb dues llengües oficials, però el Reial decret 326/2002, del 5 d’abril, sobre el règim de designació dels fiscals substituts (BOE 83, de l’endemà)[12] va suprimir el mèrit del coneixement de les llengües oficials pròpies diferents del castellà, que l’anterior disposició reconeixia.

El Registre Civil (que recull els estats de la vida civil com ara el naixement, els matrimonis, la mort, etc., i que és menat per jutges) no aplica la legislació catalana que els obliga a fer les inscripcions i les certificacions en català, almenys quan ho demanen els ciutadans[13]. Alguns jutges de pau, que són personal no professional que se n’ocupa als pobles que no disposen d’oficines judicials, s’atreveixen a utilitzar el català. Quan el seu superior, un jutge professional, “descobreix” que apliquen la llei catalana i que fan inscripcions en català, els amonesten i els obliguen a utilitzar el castellà. Recentment la premsa es va tornar a fer ressò d’aquesta imposició del castellà per part de jutges que, paradoxalment, ignoren una normativa aprovada per un govern democràtic i apliquen la normativa franquista.[14]

Hi ha exemples de discriminació contra els usuaris de les llengües diferents del castellà que són certament incomprensibles. Encara en el camp dels registres de l’Estat, durant alguns anys el registre de darreres voluntats havia acceptat les rares certificacions de mort que li enviaven en català. Es tracta d’un formulari senzill i sempre idèntic, de manera que les dades relatives a la persona difunta són perfectament comprensibles. Aquesta pràctica normal es va alterar sobtadament el dia que els funcionaris van decidir no acceptar allò que havien comprès fins llavors. Això va provocar el consegüent retard en la recepció de les herències i els perjudicis econòmics i de tota mena que això comporta. Un altre cas recent va ser el d’un jutge de Gavà que va rebutjar l’escrit d’un ciutadà perquè estava escrit en català i li’n va exigir una traducció. Actuant així, incomplia la normativa vigent, ja prou adversa al català. Per aquesta raó el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya li va imposar una sanció. Doncs bé, el Consell General del Poder Judicial la va anul·lar, fet que va motivar un aïrat vot particular del vocal Alfons López Tena[15].

Els casos d’atacs contra l’ús la llengua catalana denunciats a la premsa i a les institucions se succeeixen constantment. Entre molts altres de recents, podem esmentar la denegació de la idoneïtat per a adoptar a una parella d’Agullent que s’expressava en català als funcionaris que havien de valorar aquesta idoneïtat[16], o la desatenció dels clients en farmàcies i dels pacients en serveis sanitaris a la Franja de Ponent i al País Valencià[17].

Joan Ramon Solé i Durany
President de la Fundació CatalunyaMembre del Cercle XXI

__________________________________________________________________

[1] Es poden trobar encara a la xarxa moltes referències a les paraules del rei Joan Carles I, la ministra Pilar del Castillo i d’altres personatges públics que les secunden, i a les respostes a Espanya i Amèrica:

http://www.casareal.es/casareal/cervadi1.html, http://cercle21.org/tusell.htm, http://cercle21.org/alexandre1.htm, http://lainsignia.org/2001/abril/ibe_115.htm, http://www.somiserem.org/noticies01.htm, http://llibertat.com/escamotbaixgaia/juan_carlos.htm

http://www.conc.es/sl/recursos/lateranyina8.pdf, http://www.cicac.org/cgi-bin/newsgest_public/mostrar_doc.pl?iddoc=3981, http://www.avui.es/avui/diari/03/mai/09/500109.htm, http://www.galizacig.com/actualidade/200104/rv_cando_a_lingua_e_companheira_do_imperio.htm, http://www.terra.es/cultura/articulo/html/cul3231.htm, http://www.avui.es/avui/diari/03/mai/09/sec/cultura.pdf.

En aquestes pàgines web es poden trobar les paraules del rei entre d’altres texts considerats contraris als catalans i a la llengua catalana, i bibliografia sobre la qüestió:

http://independencia.tripod.com/, http://www.geocities.com/benplantat/memorial/, http://www.llagostera.org/pdf/plens/maig01.pdf, http://www.unitat.org/castella.htm.

A la xarxa també es poden trobar webs que denuncien una discriminació presumpta contra els castellanoparlants a Catalunya. Vegeu, per exemple, http://www.cervantina.org/princ/princ.php?tema=info&id=0 i enllaços amb d’altres webs que difonen l’opinió que a Catalunya els catellanoparlants són discriminats a http://www.cervantina.org/princ/princ.php?tema=enla&id=0.

[2] Deixem a part els enclavaments demogràficament reduïts.

[3] Sobre la política del Govern del Partido Popular a l’Estat espanyol durant el període 1995-2004, es pot consultar l’excel·lent recull publicat per Bibiloni G. a http://www.bibiloni.net/pp/index.html. (2004-08-24).

Sobre la política del mateix partit al Govern al País Valencià, en el mateix període, podeu consultar Esteve A. (setembre de 2004, en premsa) La política lingüística del PP al País Valencià: anàlisi de la legislació de 1995 a 2003 dins Revista de Llengua i Dret, número 41.

[5] Un fet que mostra la continuació dels atacs a la llengua catalana és el de la contribució de l’Estat i dels poders públics valencians al secessionisme lingüístic. En tenim una mostra en el web oficial de la Constitució espanyola: http://www.constitucion.es/constitucion/lenguas/catalan.html; http://www.constitucion.es/constitucion/lenguas/valenciano.html (2004-11-14). Una altre exemple ha estat la presentació per part del Govern espanyol a les institucions europees de dues versions catalanes de la Constitució per a Europa.

[10] La referència actualitzada d’aquestes normes va apareixent a la crònica legislativa de la Revista de Llengua i Dret http://www.eapc.es/rld.html, que publica l’Escola d’Administració Pública de Catalunya i que coordina qui signa aquestes ratlles. Un bon recull d’aquestes normes el trobem a http://www.contrastant.net/llengua/obligatori.htm, per bé que caldria actualitzar-lo.

[11] Les queixes i denúncies per desatenció, menyspreu i vexacions per part de les forces i cossos de seguretat de l’Estat pel fet que algú s’hi ha adreçat en català, són constants: CAROD-ROVIRA, Josep-Lluís, “Estamos en España” http://www.avui.com/avui/diari/04/jul/14/c10114.htm, http://www.antina.org/article.php3?id_article=23,

http://www.antina.org/article.php3?id_article=22.

El lleuger fracàs del negacionisme

El discurs públic legitimador de l’espanyolització es construeix fonamentalment sobre la base d’una falsificació de la realitat en tres vectors diacrònics argumentals:

(1) Tergiversació de la realitat present en temes com ara el foment –o la passivitat davant– del secessionisme intern català o l’ocultació del tracte desigual que rep el català per part de l’Estat en diversos àmbits (jurídic, institucional…) i en el mercat (retolació, mitjans de comunicació, cinema…). En la presentació de la norma d’ús de convergència cap al castellà en les comunicacions informals com un fenomen “normal”. Es tracta d’un discurs que nega la situació de colonialisme lingüístic[1] i la subordinació lingüística que continua patint el català.

(2) Desenfocament de les perspectives de futur: la consolidació del bilingüisme social pretesament “neutral” o la multiculturalitat superadora de la identitat catalana presentats com a objectius “positius”. Un discurs que renega de la necessitat de la integració o l’empeltament de la immigració.

(3) Tergiversació o negació del passat: negació, silenciament o relativització de la persecució de la llengua i de la cultura catalanes, despolitització de les anàlisis sociolingüístiques o negació de l’existència d’una nació catalana que va lluitar pel dret a l’existència.

Usem el terme negacionisme per referir-nos a la doctrina o conjunt de discursos que neguen, silencien o relativitzen en extrem la brutal repressió i persecució que ha patit la comunitat lingüística catalana, que ha tingut en l’intent de genocidi lingüístic de l’època franquista el màxim –però no l’únic– exponent[2].

Negacionisme per omissió o silenci

L’anomenat Manifest dels 2300 “Por la igualdad de derechos lingüísticos en Cataluña” (25-1-1981) pot considerar-se negacionista, si incloem dins aquest terme el silenciament de la persecució, ja que, tot i referir-se en algunes ocasions a les conseqüències econòmiques negatives del franquisme, el text no fa ni un sol esment a la persecució franquista del català.

Pocs autors –de moment– han negat explícitament la persecució política del català durant el franquisme. Va ser el català Ivan Tubau, escriptor i professor de la Facultat de Ciències de la Comunicació (UAB), qui des de febrer de 1990 fins al 1993 va atiar l’espanyolisme mediàtic més integrista oferint-li arguments [segons Tubau la immersió és obra de “fonamentalistes irreductibles”, un “invent totalitari i inhumà”, una “dictadura lingüística” molt similar al “franquisme espanyolitzador”, “el mateix que el franquisme”; per això existeix “una raonable reacció irada contra la imposició del català a les escoles”]. Els “arguments” de Tubau seran copiats per F. Jiménez Losantos[3] a La dictadura silenciosa (1993) (“[…] la reproducción, a la inversa, de la situación lingüística de Cataluña en el franquismo […]”) i finalment donaran lloc a un ampli reportatge a El Mundo sobre la “persecució” dels nens castellanoparlants pel sistema educatiu català, i uns dies després a la famosa portada del diari ABC del 12 de setembre de 1993, en què la política lingüística de la Generalitat de Catalunya era descrita com la del franquisme “pero al revés”. Uns arguments que no havien encertat a utilitzar els redactors del Manifiesto. D’altra banda, igualant el que passa en l’època democràtica amb la persecució de l’era franquista també rebaixen o neguen implícitament la magnitud del genocidi linguisticocultural franquista.

Però, paradoxalment, aquests arguments representen un cert mea culpa dels sectors més ultres, ja que reconeixen explícitament la persecució del català. Les armes contra el català han representat en aquest cas eines de doble tall, ja que han reconegut durant anys (hi ha diversos editorials de l’ABC que insisteixen en aquest argument entre 1993 i 1995) la persecució lingüística franquista i, per tant, han abortat l’aparició d’un negacionisme que fes referència a l’època anterior a la transició democràtica. Val a dir, però, que en aquests escrits no es diu res dels segles anteriors, configurant, per tant, un negacionisme per omissió. No hi havia persecució abans del franquisme. Un mal que sovint també s’ha patit inconscientment des del costat català, centrat en els mals del franquisme però oblidant que ja vam iniciar el segle XX amb una dictadura de Primo de Rivera que perseguí el català o que abans d’aquell segle ja feia temps que el català era una llengua perseguida.

No oblidem que la resolució del Consejo de Castilla de l’11 de setembre de 1717 va ser: “Se procure mañosamente ir introduciendo la lengua castellana en aquellos pueblos”. És a dir, l’element, la tàctica que fa invisible o poc perceptible el lingüicidi té una llarga tradició[4].

Negacionisme explícit

Historiadors com Antonio Domínguez Ortiz (1981)[5] neguen la prohibició del català, mentre que Àlvaro de Santamaria, un historiador valencià, el 1989, troba encertada aquella imposició “mañosa” de l’espanyol. Salvador de Madariaga[6] no accepta el concepte “opressió” i passa el mort a les “oligarquies locals”. L’escriptor Miguel de Unamuno (1932), durant el debat de l’Estatut català, afirmava: “Hablar de nacionalidades oprimidas (…) es sencillamente una mentecatada; no ha habido nunca semejante opresión, y lo demás es envenenar la Historia y falsearla”[7]. Julián Marías, l’intel·lectual ideòleg oficial[8] del sistema, defensava la submissió lingüística i nacional catalana i denunciava la “superstición nacionalista del siglo XIX”[9].

També alguns franctiradors s’han apuntat al negacionisme: Santos Juliá (El País, 20-9-94), referint-se al franquisme, va escriure: “No es verdad que Cataluña y Euskadi hayan sufrido a manos de ese nacionalismo españolista una represión superior a Andalucía o Aragón, ni siquiera en el ámbito cultural”, i també nega la Guerra de Successió com a guerra contra Catalunya, nega l’abolició de l’autogovern de Catalunya i la imposició de l’espanyol: “[…] invento de una opresión española sobre Cataluña que se remontaría a la guerra de Sucesión y cuyo último episodio se llamó F. Franco” (28-4-96). I és clar, tot ha d’encaixar: “Los catalanes de 1714 no combatían por una Cataluña separada […]” (12-9-96). Però l’autor que potser ha destacat més en l’elaboració d’una doctrina negacionista ha estat el professor J. M..Lodares[10], autor d’El paraiso poliglota. Un reportatge de l’ABC “El miedo en Catalunya” (19-2-95), va criticar el projecte de Pla General de Política Lingüística de la Generalitat, aprovat el 7 de març de 1995, titllant-lo de “truculento proyecto totalitario de genocidio cultural” amb arguments negacionistes: “Existen libros de texto que deforman la realidad histórica y fomentan el odio a España al presentar a Cataluña como una nación oprimida desde hace siglos por los sangrientos castellanos.”

Sovint és des del camp català que s’ofereixen arguments als enemics de la normalitat lingüística. Arcadi Espada, a El País (26-2-97), defensa un autor, Manuel Peña, que havia escrit una història cultural de la Barcelona del segle XVI en què afirma que el castellà va arrelar a Catalunya únicament per causes mercantils. Concretament, Espada escriu: “Su autor dejó claras dos conclusiones propias: que no hay relación entre la castellanización y decadencia y que el castellano en Cataluña no es fruto de ‘una violencia antigua’.” Joan Lluís Marfany, a La cultura del catalanisme, defensa la tesi que el naixement del nacionalisme català data de finals de segle XIX; un argument que ha servit a Santos Juliá per a comentar el llibre de Marfany i afirmar: “Esta reconfortante noticia despeja de brumas medievales el nacimiento de la nación catalana…”[11]. Més endavant, a La llengua maltractada (2001), Marfany ven la idea que l’espanyol ha penetrat a Catalunya sense imposicions, només gràcies al seu “prestigi” social, amb un discurs farcit d’autoodi[12]. Potser seria escaient aquí una cita de Miquel Nicolàs[13]: “Perdoni, però de quina realitat parlem? I consti que la pregunta també és psiquiàtricament important” (Peter L. Berger i Thomas Luckmann, “La construcció social de la realitat”, 1966). També la falsificació dels rètols forma part del negacionisme: “¿Por qué la mayoría hispanoablante de las ciudades de Cataluña no ha de poder exigir también autonomía y autodeterminación en materia lingüística?” afirma James Petras[14], un professor d’ètica política (sic) als EUA, on “autonomia” i “autodeterminació” han passat a usar-se en termes de fasificació orwelliana com ara “La guerra és la pau”, i per tant es permet parlar de “tiranía lingüística” que es justifica en “una retórica centralista de la que Franco se habría sentido orgulloso: alusiones a un mítico pasado catalán […]”.

I en aquests moments en què ens volen fer creure que hem entrat al paradís del progressisme no podem ignorar la col·laboració del progres espanyols: El País[15], que ja havia avisat que “es necesario evitar aplicaciones unilaterales y abusivas de la ley [de 1983], así como el monolingüismo de la administración” [la catalana!] en un editorial del 28-2-94, en un titular del 26-2-97 ens obria els ulls: “Un estudio revela que el castellano echó raíces en Cataluña por causas mercantiles. Manuel Peña publica una historia cultural de la Barcelona del XVI”[16]. Una revelació.

Negacionisme reial

Per tant, si el negacionisme ens havia arribat per la dreta, l’extrema dreta i l’esquerra espanyola, calia acabar la feina de reescriptura de la història sociolingüística, calia completar el darrer extrem del triangle discursiu: la monarquia espanyola. L’espanyolisme no havia jugat a fons totes les seves cartes. Els guionistes aznaristes del rei Borbó van ser-ne conscients i van trobar finalment la solució: esborrar d’un sol cop tota l’opressió i persecució política que havia patit la comunitat lingüística catalana (i la basca i la gallega…). I el rei espanyol dixit allò que ja ha quedat de manifest en aquest monogràfic sobre el negacionisme: “Nunca fue la nuestra lengua de imposición […]”. El triangle quedava perfectament tancat. Però la tesi reial potser va servir més per a reintegrar el conjunt del moviment català de defensa de l’idioma que no pas per a enverinar l’opinió pública, i es van haver de fer enrere. Malgrat aquest lleuger fracàs, el negacionisme encara té més cartes per jugar: el mercat, l’oblit de la història, el divertim-nos –en espanyol– fins a morir, el discurs del nacionalisme lingüístic espanyol banal…: la guerra interminable.

Jordi Solé i Camardons Membre del Cercle XXI

[1] Rafel Torner, “Una situació lingüística colonial”, El Punt, 25-4-04.

[2] Un aspecte colateral al negacionisme és la doctrina del “no nacionalisme”, que tendeix a acusar de “nacionalistes” els partidaris actius de la normalització lingüística, mentre que els acusadors s’autodefineixen com a “no nacionalistes” o fins i tot “constitucionalistes”. Es tracta d’un discurs que vol contribuir a la invisibilitat de l’Estat o l’ocultament de la constant política lingüística no declarada que exerceix l’Estat contra el català. Renunciem a il·lustrar en aquest article les actituds o “idees” expressades des del costat català que a parer meu no són negacionistes però afavoreixen el negacionisme, com ara l’abandonament de la defensa dels Països Catalans com a marc nacional; el cofoisme i el liberalisme lingüístic; l’actitud de deslligar llengua catalana i nació catalana, i la negació o relativització del conflicte lingüístic existent.

[3] Convé no oblidar que Losantos fa els seus comentaris racistes anticatalans cada dia a la ràdio amb una audiència molt important.

[4] Ben aviat hi va haver consciència de l’opressió idiomàtica. En un memorial adreçat a Felip V, els jurats de la Universitat, la Ciutat i el Regne de Mallorca ja denunciaven que l’Auduència havia ordenat “que no se presenten peticiones, ni se despachen letras o Provisiones, sinó en lengua Castellana”, cosa que “tiene en gran desconsuelo e igual embarazo” els naturals del país perquè “no se hallan bersados, ni por lo general entender el Idioma Castellano” i “por no entender [els batlles de les viles i llocs a qui s’adrecen les lletres i provisions] lo que se les ordena ni encontrar fazilmente en los lugares quien se los explique […]” (Apud La persecució política de la llengua catalana, de Francesc Ferrer i Gironès. Barcelona: Ed. 62, 1985, pàg. 20).

[5] Antonio Domínguez Ortiz, després de reconèixer que la pedra de toc de l’assimilisme castellà “es la cuestión del lenguaje”, afirma pomposament: “Pero nunca se dictó una prohibición contra las lenguas no castellanas.” (Apud “La llengua catalana i els intel·lectuals espanyols”, de Francesc Ferrer Gironès, Serra d’Or, 316 i 317, gener i febrer de 1986).

[6] Salvador de Madariaga: “¿Qué entiende Cataluña por opresión? ¿Quién la oprime? ¿Un Estado extraño y antagónico? ¿O, como en las demás provincias españolas, un sistema de oligarquías ‘locales’ actuando a través del Estado central? Porque el problema de la lengua con su absurdo acumulamiento de perjuicios es cosa aparte y única. Dígase: ‘Se nos coarta el uso de la lengua catalana’. No se nos diga: ‘Se nos oprime.’” (El Sol, 1-II-1923)

[7] Francesc Ferrer i Gironès, La persecució política de la llengua catalana. Barcelona: Ed. 62, 1985. Una opinió no gaire allunyada de la que havia expressat Falange Española el 1931: “Todo cuanto contribuya a despertar nacionalidades artificiosas e imposibles será considerado por nosotros como delito de alta traición.”

[8] Jordi Plens, Ciutadania de Catalunya. Etnicitat, nacionalisme i llengua, Tarragona: Ed. El Mèdol, 2003. pàg. 51-53.

[9] Julian Marias, Consideración de Cataluña, 1966.

[10] J. M. Lodares és professor de la Universitat de Madrid.

[11] Santos Julià, “Que cien naciones florezcan” El País, 3-11-96. Citat a J.Palou, El País, la quinta columna, Documenta Balear, 1999.

[12] Rosa Calafat li dedica l’article “El mite del bilingüisme a Catalunya”, El Temps, 6-11-01.

[13] Miquel Nicolàs, La història de la llengua catalana: La construcció d’un discurs, 1998.

[14] “La cuestión del bilingüismo”, El Mundo, 14-4-99.

[15] Ramon Barnils responia a la pregunta “Per què ve El País a Catalunya?”: Com una operació més de colonització cultural. Més intel.ligent perquè està més ben feta i disfressada de liberalisme i fins i tot d’esquerranisme. És la conllevància d’Ortega actualitzada (J. M. Figueres, “El País” a Catalunya, Club Arnau de Vilanova, 1986, p.119)

[16] Josep Palou, “La manipulació de la història” dins El País, la quinta columna Documenta Balear (pàg. 103-109).

Entrevista a Josep Benet

benet_gPolític, historiador i advocat, Josep Benet i Morell va néixer a Cervera l’any 1920. És una de les figures més rellevants de l’oposició al franquisme i de la transició a Catalunya. Defensor a ultrança de la cultura i la llengua catalana, Benet s’ha erigit en editor i autor de moltes obres cabdals per a entendre la història del nostre país. No en va ha estat present, i a primera línia, en totes les etapes de la història de Catalunya del darrer mig segle. Encara avui, lluny d’acomodar-se en un descans més que merescut, Josep Benet continua escrivint incessantment sobre aspectes inèdits de la nostra historiografia mentre prepara les seves memòries i organitza el seu extens arxiu personal. I, pel seu domicili a Barcelona, hi continuen desfilant personalitats de tots els àmbits a fi de conèixer el seu parer en tot allò que afecta el país.

La seva biografia és tan extensa com dinàmica. Ja l’any 1938 el trobem a les files de l’exèrcit republicà. Després de la derrota catalana, lluny de caure en el desànim col·lectiu per la derrota de la democràcia i del catalanisme davant el feixisme, pren una actitud de clar enfrontament a la dictadura: funda el Front Universitari de Catalunya (1944-47), que presideix, i els Grups Nacionals de Resistència. Milita un temps a Unió Democràtica de Catalunya i és el cap de la secretaria de la Comissió Abat Oliba (1946-47), cofundador de la publicació Germinabit i un dels promotors de la revista cultural Serra d’Or. Durant els anys foscos de la repressió, Benet també inspira o promou molts dels episodis de la resistència antifranquista al Principat: la vaga de tramvies (1951), l’afer Galinsoga (1960), les accions a favor del català a l’escola, la campanya Volem bisbes catalans (1967), etc. Com a advocat, defensa nombrosos processats davant els tribunals civils i militars franquistes i participa, com a independent, en la fundació de l’Assemblea de Catalunya (1971). L’any 1977 és elegit senador per l’Entesa dels Catalans, i reelegit el 1979, ara amb el suport del PSUC, partit que el porta al Parlament de Catalunya (1980) i el preconitza, sense èxit, per a la presidència de la Generalitat. Del 1984 al 2000 és director del Centre d’Història Contemporània de Catalunya. Li han estat atorgats el Premi d’Honor de les Lletres Catalanes (1996) i la Medalla dOr de la Generalitat de Catalunya (2000).

Especialitzat en la història social, política i religiosa dels segles XIX i XX, és membre de la Societat Catalana d’Estudis Jurídics, Econòmics i Socials i ha estat professor a l’Institut Catòlic d’Estudis Socials de Barcelona (ICESB). Ha publicat, entre molts d’altres llibres, Catalunya sota el règim franquista (1973), Exili i mort del president Companys (1990) i L’intent franquista de genocidi cultural de Catalunya (1995), que és una revisió i ampliació de Catalunya sota el règim franquista. En els darrers anys ha publicat Carles Rahola, afusellat (1999), Escrits en defensa pròpia (2003), Domènec Latorre, afusellat per catalanista (2003).

-Heu escrit llibres on parleu del “genocidi cultural” contra la llengua catalana…

-En un país normal jo només hauria estat un lector de llibres d’història contemporània, però aquí n’hi havia tan pocs, d’història contemporània de Catalunya, que…, com deia Vicens Vives, si vols llegir un llibre sobre la història del nostre país, l’has d’escriure tu mateix. I és que feia trenta anys que havia començat l’intent de genocidi cultural contra Catalunya i encara no hi havia ni un sol llibre publicat sobre aquest fet tan important. No en podies llegir, per tant. Quan algun periodista o historiador de fora s’interessava per aquest fet, li havíem d’explicar que no hi havia cap obra que en tractés. Vaig haver d’escriure’l més tard, tot i que vaig haver de publicar-lo a França, a les Edicions Catalanes de París, de les quals jo era director, des de Barcelona, perquè la censura franquista no hauria permès de publicar-lo. Aprofito per a comentar que si volem tenir bons llibres d’història, cal tenir una bona política d’investigació.

-Què en penseu, com a estudiós de la persecució política de la llengua catalana durant els anys de la dictadura franquista, del fet que avui, des de diversos àmbits, se silenciï o es negui aquell genocidi lingüístic?

-El tema del negacionisme de la persecució política de la llengua catalana és una qüestió molt important que, com moltes d’altres, no s’ha tingut gaire en compte en cercles intel·lectuals, ni tan sols en els mitjans de comunicació. Però és un tema fonamental. Nosaltres, una de les coses que vam poder aconseguir a Madrid, abans que s’aprovés la Constitució, és fer callar certa classe política espanyola, perquè estàvem tan carregats de raó que davant de certes qüestions ells optaven pel silenci. No perquè estiguessin convençuts dels nostres raonaments, però és que si no s’acceptaven certes coses era sinònim que no havia canviat res. Així, quan parlàvem de la persecució de la cultura i la llengua catalana es produïa el silenci i a Madrid teníem el dret a ser escoltats. Era un tema que pesava. Pesava, i molt. El que no podia passar de cap manera era que de tot això ells en passessin públicament.

-Però la situació no està gens resolta…

-Va passar que es va aprovar una Constitució que trencava amb el passat franquista, però nosaltres no ho hem sabut aprofitar. Avui ja no es parla de la situació del català, però és que no se’n parla ni a la televisió d’allà ni a la d’aquí. No s’ha fet pedagogia en els mitjans de comunicació, a la televisió no es parla mai de la situació de la persecució de la llengua catalana. No interessa. Això ha creat una situació absurda.

-En tot cas, el problema d’allà no el podem pas controlar, no podem demanar a la televisió espanyola que parli de la persecució de la llengua…

-Sí que podem. Hem tingut governs amb el suport necessari de diputats catalans: governs socialistes amb el suport de diputats socialistes catalans i governs amb el suport de diputats catalans de CiU…

-Però potser no s’ha considerat un tema important de pressió…

-Quan jo anava a Madrid deia que aquesta situació era una vergonya i que calia explicar-la. Però quan una cosa no interessa, no se’n parla.

-Per què hi ha polítics que encara avui minimitzen o oculten la persecució del català?

-Tornem al tema de sempre, però abans cal respondre què ha fet el Govern de la Generalitat per contrarestar aquest negacionisme. Ha buscat documents que provin aquest genocidi? Doncs ja ha arribat el moment que les noves generacions busquin en arxius militars, als Ajuntaments, al Govern Civil… les dades per a fer un bon banc documental de la repressió contra la nostra cultura. Jo, per edat, ja no ho faré, però espero que algú s’hi posi aviat. Tampoc no es pot entendre que quan un periodista o un historiador estranger s’interessa per aquest fet, no disposem d’obres sobre la repressió de la nostra cultura en anglès o francès, per exemple. És vergonyós, també, que no hi hagi cap traducció de la biografia del president Companys. D’aquest assumpte, el Govern se n’hauria de preocupar més.

“Feia trenta anys que havia començat

l’intent de genocidi cultural [franquista]

contra Catalunya i encara no hi havia

ni un sol llibre publicat sobre aquest fet tan important.”

“El tema del negacionisme de la persecució política de la llengua catalana és fonamental.”

“Quan parlàvem de la persecució de la cultura i la llengua catalana es produïa el silenci i a Madrid teníem el dret a ser escoltats.”

“No s’ha fet pedagogia en els mitjans de comunicació, a la televisió no es parla mai de la situació de la persecució de la llengua catalana. No interessa.”

-La historiografia espanyola també l’ha negada?

-Evident, i de manera premeditada.

-I en els ambients universitaris?

-Al món universitari i intel·lectual dels darrers anys del franquisme hi havia un sector progressista, espanyol que simpatitzava amb la llengua catalana, i d’això en tenim exemples. Però aquesta situació, acabat el règim franquista, desapareix i apareix un nou cercle universitari que deixa de parlar de la persecució de la llengua.

-I a nosaltres, els catalans, no ens ha faltat capacitat per a divulgar-ho?

-Cert, no ho hem explicat o no ho hem sabut difondre. El que va passar amb la llengua catalana només ho sap la gent gran, la que ho va viure, però no pas la gent jove, que no sap els problemes amb què vam haver de conviure. És un problema que no interessa, o que no hem sabut explicar perquè interessés prou. I, per exemple, es fan exposicions sobre Catalunya, però no s’ha explicat la història de la llengua catalana. Hi ha una part de culpa nostra, potser per falta de diners, potser per falta de sentit comú. Així, com es pot entendre la manca de prestigi de la llengua catalana? Per què no s’ha difós prou? Això és el que ens hauríem de preguntar nosaltres, més enllà que a Madrid no ens entenguin. Ara bé, cal que lluitem perquè ho entenguin. La política ha fet coses positives, és clar, però també ha creat monstruositats en la nostra història.

-Què en penseu del tractament que rep la persecució de la llengua als llibres de text escolars?

-A l’ensenyament, a l’escola, hi ha la percepció que el català no té cap problema. I tant que en té! Cal replantejar la qüestió lingüística a l’escola. Per exemple, la persecució política del català amb prou feines surt als llibres de text. Fa uns vint anys vaig participar en uns col·loquis a Salamanca sobre la situació de les cultures de l’Estat i vaig recordar el que es diu a la Constitució sobre la llengua catalana. I vaig proposar la creació de consells que ajudessin a fer que tot allò que marca la Carta Magna es compleixi de veritat. Només així s’evitaran situacions absurdes com les que ha viscut el català envers el castellà. Però no va servir de res.

-Però per molt que fem llibres parlant de la persecució de la llengua aquí, la imatge que es té a Espanya d’aquest tema no sembla pas que hagi de canviar gaire…

-I això que a vegades hem tingut la paella pel mànec, però tampoc hem fet res. Avui tenim un Govern amb ministres catalans i amb el suport de diputats catalans i hem tingut ministres catalans que no han demanat diners ni res, quan a ells els pertocava aquestes accions. Com a solució, plantejo actuar, fer accions de prestigi. Cal fer una bona operació política, un pla estratègic molt ben estudiat.

-Un pla estratègic, dieu?

-Fins ara hem actuat en ràtzies, però no hem plantejat el problema global i no hem buscat solucions per a atacar-lo. Cal dissenyar una estratègia. Per què no hi ha, políticament, una visió global que permeti capgirar les tornes? En comptes de fer grans discursos, calen accions programàtiques. Insisteixo, falta un consell assessor per a dirigir tot això, per a estudiar què cal fer. El problema és que ara, en democràcia, tothom s’ha acostumat que siguin els polítics qui arreglin totes les coses, “que per això cobren”, es diu. Jo no veig que s’estigui construint cap projecte sòlid quant a la situació de la llengua. Es parla de moltes coses, però no ho veig clar. A Europa, per exemple: què s’ha fet per a donar a conèixer l’existència del català a Europa? Una Maison a París? O també es parla de canviar l’Estatut, la Constitució o el Senat…, i jo em pregunto, per a què? Per a estar al mateix nivell que La Rioja? El Senat, que és del que parlo ara, està com està perquè a les grans forces polítiques espanyoles ja els convé. El que cal és un canvi de plantejament global, un programa nou, i ara toca, ara és el moment, potser més endavant ja serà massa tard. Cal tornar a una política constructiva des del punt de vista lingüístic. Perquè si ara existeix, jo no la veig. El català, socialment, està en perill.

-Així, encara som a temps de fer capgirar les tornes?

-Sempre és un bon moment per a fer-ho. Però el més important és que cal fer-ho bé. No vam aconseguir tenir mossos d’esquadra? Doncs ara toca fer més, aconseguir altres fites.

-Creieu que Catalunya ha patit la improvisació d’una política lingüística poc valenta?

-Jo només veig que la majoria de diaris, per exemple, estan més en contra que a favor de les lleis a favor del català. I això és per culpa dels polítics, que amb la feina del dia a dia s’han menjat aquestes qüestions. Un altre exemple: la primera prohibició que es va produir del català va ser a l’estament judicial. I avui ja és hora que els jutges d’aquest país, o que arriben a aquest país, aprenguin el català. El que passa ara és un fet inacceptable. En aquest i en altres àmbits, partim d’una situació de desigualtat. La catalanització del sistema escolar no s’està aplicant amb rigor.

-I tanmateix, en un marc polític que a priori aposta per la igualtat, no es crea cap debat sobre aquesta situació de desigualtat?

-Canviar o no de llengua és una actitud personal. Però tot és un problema de plantejament global, de manca de prestigi. Tot va lligat. Per què no hem sabut crear aquest prestigi? Aquesta és la pregunta! No pot ser que TV3 passi en hores de baixa audiència programes que parlin d’aquesta qüestió. Tot influeix. El prestigi que caldria donar a la cultura i a la llengua catalana en les noves generacions canviaria la situació. És qüestió de creure-s’ho. Cal jugar a adaptar-nos a les noves situacions, a creure’ns el prestigi del català. I crec que la televisió hi pot tenir un pes fonamental. De moment, però, hi ha una política merament regionalista, i això que tenim gent de casa que és molt bona, però que no surten a la petita pantalla. Segurament és perquè ens falta, actualment, un punt de patriotisme. I també cal ser més ambiciosos i no fer volar tants coloms.

“Al món universitari i intel·lectual dels darrers anys del franquisme hi havia un sector progressista, espanyol, que simpatitzava amb la llengua catalana.”

“A l’ensenyament, a l’escola, hi ha la percepció que el català no té cap problema. I tant que en té!”

“Com a solució, plantejo actuar, fer accions de prestigi. Cal fer una bona operació política, un pla estratègic molt ben estudiat.”

“Ens falta, actualment, un punt de patriotisme. I també cal ser més ambiciosos i no fer volar tants coloms.”

Josep Benet, un compromís històric amb la llengua

-L’any 1947 us trobem com a secretari de la Comissió Abat Oliba, que havia d’organitzar les festes d’entronització de la imatge de la Mare de Déu de Montserrat. La llengua catalana hi va ser present…

-Sí, era la primera vegada que la llengua catalana era utilitzada des de 1939 en un acte públic. Va ser un acte religiós i cívic, però també un acte de reconciliació entre els catalans dels dos bàndols de la Guerra Civil. La reconciliació nacional la vam començar nosaltres.

-També heu parlat molt sovint de la qüestió del col·laboracionisme amb el nou règim…

-Jo em preguntava fins a quin punt era col·laboracionisme escriure un article en castellà, en llibres i publicacions periòdiques, quan el català era perseguit pel règim. És el cas de la revista Destino, que havia estat fundada al servei de la política de la unitat franquista. Aquesta política representava aplicar a Catalunya un autèntic genocidi cultural.

-Els qui lluitàveu contra l’opressió als anys seixanta, éreu més agosarats que les generacions actuals?

-Aquells anys van ser d’una creativitat extraordinària per al país, amb la creació d’Edicions 62, Enciclopèdia Catalana, la Nova Cançó, Comissions Obreres, les associacions de veïns, Òmnium… Penso que tant de bo avui dia hi hagués aquesta creativitat. Crec que estàvem en el camí adequat.

-No pot tornar l’esperit d’aquells temps?

-No ho sé, vivim en un món molt ensopit i molt poc creatiu. Només es diuen generalitats. I que tot el gran pensament de la Catalunya actual sigui el Fòrum del 2004 és ben trist. Falta en aquests moments creativitat per totes bandes. En la cultura, en la política, en el govern i també en l’oposició fan falta idees i molta creativitat. Sense creativitat el país no avança. I s’ensopeix, com està passant en aquests moments.

-Sou optimista de cara el futur?

-Tinc esperança en les noves generacions, però cal mostrar-los el camí. Després de la mort de Franco hi havia una generació jove, poc influïda pel genocidi cultural, i ara els toca donar el pas.

“Aquells anys van ser d’una creativitat extraordinària per al país, amb la creació d’Edicions 62, Enciclopèdia Catalana, la Nova Cançó, Comissions Obreres, les associacions de veïns, Òmnium…”

“Vivim en un món molt ensopit i molt poc creatiu. Només es diuen generalitats.”

Jordi Finestres

Rafel Torner

Negar els fets, embolicar la troca

L’abril de 1977 Rodolfo Martín Villa, aleshores ministre d’Adolfo Suárez, i antic governador civil de Barcelona i “jefe provincial del Movimiento”, ordenà la destrucció de tota la documentació dels arxius de les organitzacions locals i provincials d’aquell “Movimiento”. Salvador Sánchez-Terán, que llavors era el governador civil de Barcelona, va complir l’ordre, tal com explica al seu llibre De Franco a la Generalitat (Barcelona, ed. Planeta, 1988, pàg. 260-261). També desaparegué tota la documentació corresponent als anys quaranta del segle passat de l’arxiu del Govern Civil de Barcelona.

Mes de dos-cents cinquanta anys abans, arran del decret de Nova Planta (1716) i la consegüent supressió de les institucions catalanes, el Consejo de Castilla va substituir els veguers catalans per militars castellans en onze dels dotze corregiments de nova creació. Entre les instruccions secretes que el Consejo va fer el maig de 1716 per als dotze corregidores de Catalunya n’hi havia una de prou coneguda que deia: “Sexto. Pondrá el mayor cuidado en introducir la lengua Castellana, a cuyo fin dará las providencias mas templadas y disimuladas para que se consiga el efecto sin que se note el cuidado.”

Dos segles diferents, dos règims diferents, però un mateix fil conductor. Vet aquí com les elits polítiques i gran part de les elits intel•lectuals espanyoles han estat sempre conscients que, a més de vèncer, calia convèncer de la naturalitat de la liquidació del català; és a dir, que per a consumar i legitimar el seu projecte d’esborrar del mapa tota una població com a grup humà diferenciat –políticament, lingüísticament, culturalment: nacionalment–  hi havien d’esmerçar –a més de la força i la violència– l’astúcia, l’ocultació, la reinvenció o la negació de la història.

Després del franquisme, passats uns quants anys de prudència relativa, probablement tenyida de vergonya per tot el que havia passat, el nacionalisme espanyol s’ha refet i ha refet el discurs sobre els fets històrics relacionats amb la qüestió lingüística. Del silenci avergonyit de la Transició ha passat a fer, a partir dels anys 90, el discurs que hem anomenat negacionisme i que volem posar en evidència en aquest Butlletí. El seu missatge s’ha difós des d’algunes càtedres universitàries i ha disposat de destacades tribunes en diaris com La Razón, ABC, El Mundo i El País, i també en cadenes radiofòniques com la COPE o en espais de les televisions públiques i privades espanyoles, fins al punt que ha arribat a ser assumit per les més altes institucions de l’Estat… És un discurs que té antecedents il•lustres, com Unamuno, Salvador de Madariaga o Sánchez Albornoz, entre molts altres. Una mostra prou clara de la qualitat i l’extensió que, malauradament, té aquest discurs la trobem en els discursos parlamentaris i els articles a la premsa generats l’any 1931 contra l’Estatut d’autonomia de Catalunya de l’època republicana.

En la forma actual, el negacionisme consisteix en una barreja de silenci o oblit deliberat, relativització, minimització, confusionisme i fins i tot negació frontal de la persecució de la llengua catalana i del seu caràcter polític. La relectura de la història que en resulta es proposa anar difonent la idea que la situació tan precària en què es troba la llengua catalana en aquest canvi de segle s’ha d’atribuir a unes “raons” històriques gairebé “naturals”, com el comerç, l’obertura al món, l’atracció del castellà literari…, que vindrien de molt lluny, com més lluny millor, del segle XV i tot, si convé. Enfront d’aquesta mena de “llei natural”, les lleis de debò, les lleis de l’Estat castellanoespanyol que imposen el castellà i ignoren el català (i quan no poden ignorar-lo el prohibeixen i el persegueixen) serien una qüestió gairebé sense importància ni repercussió en l’ineluctable curs de la història.

Una de les formes que pren el negacionisme és l’ocultació del fet que la persecució ha tingut lloc principalment per vies indirectes o no explícites. El negacionisme no vol veure persecució si en els ordenaments legals no hi ha un esment explícit de la llengua catalana. Així defuig tant com pot l’arrel política de la qüestió: per exemple, anomena “sistema innovador” (González Ollé, 1993, dins La lengua española hoy) el règim borbònic que s’imposa al país amb la Nova Planta a principis del segle XVIII, després de la supressió manu militari de les institucions valencianes, catalanes i de les Illes Balears, i assegura que el nou règim amb prou feines esmenta la llengua catalana fins bastant més endavant; però passa per alt que les institucions suprimides per la força eren el “medi” o l’”ecosistema” administratiu o “oficial” en què la llengua catalana vivia una vida normal pel que fa als usos institucionals, amb possibilitats normals de projecció cap al futur en aquest àmbit.

Una altra de les formes que pren és la relativització o minimització d’aquesta persecució (de la importància, de la magnitud, dels efectes, etc.). De vegades la minimització s’obté per mitjà de comparacions tramposes o delirants. La famosa portada del diari ABC del dia 12-9-1993 (“Igual que Franco pero al revés”, amb una foto a tota pàgina del president Pujol) en seria un exemple prou conegut: es tracta d’igualar –d’aigualir– la persecució franquista (que té lloc en un context de brutal repressió feixista, amb desenes de milers d’afusellats i d’exiliats, amb centenars de milers de represaliats, etc.) amb una presumpta “persecució del castellà a Catalunya” (en un context que tothom reconeix com a democràtic). Així es minimitza l’intent franquista de genocidi cultural i lingüístic.

El negacionisme, en fi, en el seu afany de negar la imposició del castellà, afirma que aquesta llengua s’ha parlat “des de sempre”, o “des del segle XV” a Catalunya, és a dir, abans dels decrets de Nova Planta (1716). D’aquesta manera confon deliberadament l’ús que certes elits fan del castellà com una segona llengua, útil o de prestigi per a certs usos (comercials, literaris), amb l’abandonament definitiu del català per part d’aquestes mateixes elits i fins i tot de tot un poble.

Pel que fa als darrers vint-i-cinc anys, l’actitud negacionista es manifesta donant per sobreentès que la discriminació legal i la persecució política contra el català ja han cessat, de manera que ara ja no hi ha cap mena de conflicte. Però, com ja sabem i veurem amb detall en un dels articles d’aquest Butlletí, això no és cert.

El negacionisme, a desgrat de promeses de pluralitat, rebrota tossudament una i altra vegada. Us convidem, doncs, a observar críticament el seu discurs, ple d’ombres, oblits, mitges veritats i mentides senceres, perquè només el podrem superar des de l’anàlisi i el coneixement.

ÍNDEX

Aquest núm. 3 del Butlletí del Cercle 21 el dediquem al negacionisme, és a dir, el discurs polític i intel·lectual que, des del nacionalisme espanyol, nega, relativitza, minimitza o silencia la persecució política de la llengua catalana. En els darrers anys aquest discurs s’ha reforçat i, per tant, val la pena que hi parem esment.

Hi trobareu el contingut següent:

Editorial [Negar els fets, embolicar la troca]: Precisa a què ens referim amb el terme negacionisme, ressegueix la continuïtat històrica (fins ara mateix) d’aquest aspecte del pensament nacionalista espanyol, descriu les diferents formes que pren i analitza els tòpics, silencis, mitges veritats i falsedats de què se serveix per a difondre el seu missatge a través d’importants mitjans.

Entrevista a Josep Benet [“El tema del negacionisme de la persecució política de la llengua catalana és fonamental”] (Jordi Finestres, Rafel Torner). L’autor de L’intent franquista de genocidi cultural de Catalunya, una obra de referència, ens parla, amb un punt d’autocrítica, del procés que després de la dictadura ha propiciat que el negacionisme es propagués fins arribar a ser assumit explícitament per les més altes institucions de l’Estat.

El lleuger fracàs del negacionisme (Jordi Solé i Camardons). Ens parla principalment del discurs que nega la persecució contra el català esdevinguda abans de 1978. Des dels funcionaris borbònics del segle XVIII, passant per Unamuno o Madariaga, arribarem al rei Joan Carles I i altres negacionistes d’ara mateix.

1978-2005: continua la persecució política de la llengua catalana (Joan Ramon Soler). Després de la dictadura franquista, el discurs hegemònic s’ha instal·lat en un sobreentès que nega que ara el català pateixi cap mena de persecució o discriminació política. L’article aporta una gran quantitat d’informació i documentació sobre fets que desmenteixen d’una manera demolidora aquest sobreentès.

Perles de la negació (Marina Solís). Una petita mostra de citacions textuals de llibres, discursos parlamentaris, articles i declaracions de caire negacionista. Bibliografia relacionada amb aquest tema.